Pedalear por la Senda del Oso es atravesar uno de los corredores ecológicos más ricos del norte de España. Bajo las ruedas tienes vía verde, pero a los lados vives un mosaico de hayedos, robledales, ríos cantábricos, fauna protegida y un símbolo de éxito de la conservación europea: el oso pardo cantábrico, que pasó de la casi extinción a tener hoy más de 350 ejemplares en libertad.
Esta guía te dice qué naturaleza vas a ver, cuándo, dónde parar para verla mejor, y por qué este territorio es lo que es.
El oso pardo cantábrico: el protagonista
El oso que da nombre a la senda es el oso pardo cantábrico (Ursus arctos arctos), subespecie ibérica del oso pardo europeo. Habita exclusivamente la cordillera cantábrica entre Asturias, León, Cantabria, Lugo y Palencia.
Datos clave:
- Casi extinto en los años 80: quedaban menos de 60 ejemplares en libertad.
- Hoy hay más de 350 osos en la cordillera. Es uno de los grandes éxitos de conservación europeos.
- En la Senda del Oso vive Molina, una osa de semi-libertad en el cercado del Fernanchín (Proaza), heredera de Paca y Tola.
- Para ver osos salvajes en libertad, el lugar es Somiedo, a 80 km de Entrago.
El oso pardo cantábrico es omnívoro, esquivo y de carácter pacífico: rehúye el contacto humano. Los avistamientos en libertad requieren paciencia, prismáticos y guía. En el cercado de Proaza el avistamiento de Molina es prácticamente garantizado.
Flora: el bosque atlántico en su esplendor
El paisaje vegetal a los lados de la senda es bosque atlántico: el ecosistema dominante del norte de la península ibérica.
Árboles dominantes:
- Hayedos: el rey. Bosques densos de haya (Fagus sylvatica), espectaculares en otoño (octubre-noviembre) con sus tonos cobrizos. Especialmente notables en Quirós.
- Robledales: roble albar y carballo. Bosques mixtos en zonas más bajas.
- Castaños: presencia histórica, muchos centenarios.
- Tejos: el Tejo de Bermiego (Quirós) tiene entre 1.500 y 2.000 años y es Monumento Natural.
Flora protegida:
- Orquídeas silvestres endémicas: floración entre mayo y junio. Más de 20 especies distintas en los concejos de la senda.
- Plantas endémicas del cantábrico: narcisos, gencianas, lirios. Mayo-junio.
- Helechos en los desfiladeros y zonas húmedas: vegetación primigenia.
Fauna: lo que puedes ver y lo que cuesta más
Hay tres niveles de avistamiento, según paciencia y suerte:
Lo que ves casi seguro
Pedaleando la senda en horas tranquilas (amanecer/atardecer), es habitual:
- Corzos: comunes, a menudo al borde de praderas y zonas de transición bosque-prado.
- Jabalíes: presencia abundante, especialmente al anochecer.
- Zorros: bastante frecuentes, sobre todo en zonas menos transitadas.
- Aves rapaces: milanos, ratoneros y águilas reales son habituales en cielo abierto. Los buitres leonados sobrevuelan los desfiladeros.
- Aves de río: martín pescador, mirlo acuático y lavandera cascadeña en los puntos donde la senda cruza el Trubia o el Teverga.
Lo que ves con suerte y paciencia
- Nutria ibérica: vive en los ríos limpios de la zona. Avistamientos posibles al amanecer en los puntos del Trubia menos transitados.
- Ciervo común: presencia creciente, especialmente en zonas altas. Se les oye más que se les ve (berrea en septiembre).
- Aves protegidas: garza real, azor, cárabo nocturno.
Lo que casi no se ve (pero está)
- Oso pardo en libertad: extremadamente esquivo. Mejor Somiedo.
- Lobo ibérico: presencia confirmada pero esquivo. Avistamientos muy puntuales.
- Urogallo: en peligro crítico. Poblaciones reducidas en bosques maduros de los puertos altos.
- Quebrantahuesos: avistamientos ocasionales en cielos altos.
Los puntos clave para empaparte de naturaleza
Si vas a hacer la senda y quieres maximizar el contacto con el entorno, estos son los hitos imprescindibles:
Desfiladero de Las Xanas (Santo Adriano) — Cañón estrecho excavado por el río Viescas con paredes verticales de 80 metros y vegetación colgante. Se hace a pie, no en bici, unos 6-7 km ida y vuelta. Imprescindible si te gusta la naturaleza salvaje. Coge la bici hasta el inicio y déjala con candado.
Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa (Teverga) — Reserva de la Biosfera UNESCO. Hábitat de oso pardo, urogallo, lobo y águila real. Lo cruzas si pedaleas hasta el extremo sur de la senda o si haces excursiones laterales desde Teverga.
Embalse de Valdemurio (cerca de Proaza) — Punto de observación de aves acuáticas. Cisnes, garzas, patos. Buen sitio para parar a comer en mesa al aire libre y prismáticos.
Bosque de Bermiego (Quirós) — Robledales centenarios y el Tejo de Bermiego. Para visita aparte en coche o bici larga.
Cercado del Fernanchín (Proaza) — Donde vive Molina, la osa. Mirador gratuito a pie de senda. Avistamiento prácticamente garantizado en horas de actividad.
Cuándo ir para ver más naturaleza
- Primavera (abril-junio): la mejor época. Flora en flor, fauna activa con crías, hayedos verdes, ríos llenos. Mayo-junio es el pico.
- Verano (julio-agosto): bonito, pero más caluroso y con menos avistamientos diurnos (la fauna busca sombra). Mejor pedalear temprano.
- Otoño (septiembre-noviembre): hayedos en color cobrizo, berrea del ciervo en septiembre, setas. Magnífico para fotografía.
- Invierno (diciembre-marzo): menos fauna activa (los osos hibernan parcialmente), pero paisaje muy distinto, ríos crecidos, picos nevados al fondo.
Hora del día: amanecer y atardecer concentran el 80% de los avistamientos. A mediodía la fauna descansa.
Conservación: por qué este territorio es lo que es
La biodiversidad de la senda no es casualidad. Se sostiene en cuatro patas:
- Protección del oso pardo: corredores ecológicos entre las dos subpoblaciones (occidental y oriental), reducción de barreras, educación local. Fundación Oso de Asturias gestiona el cercado de Proaza.
- Restauración de hábitats: reforestación con especies autóctonas, protección de riberas, gestión forestal sostenible. Las antiguas escombreras mineras se han reconvertido en hábitat para flora y fauna.
- Agricultura y ganadería tradicional: el paisaje que ves está modelado por siglos de pastoreo y aprovechamiento forestal de baja intensidad. Esa coexistencia es clave para la biodiversidad actual.
- Educación ambiental y turismo responsable: la Casa del Oso, los centros de interpretación y las visitas guiadas trabajan para que el aumento de visitantes no perjudique al ecosistema.
Ética en ruta
Reglas básicas para no fastidiar lo que vienes a ver:
- No salirte de caminos señalizados. La senda y sus rutas adyacentes están definidas por algo: zonas sensibles fuera de ellas.
- No dar comida a la fauna salvaje. Ni a los corzos, ni a los jabalíes, ni a la nutria. Comida humana = animales habituados = problemas.
- Silencio en zonas sensibles. Especialmente en el cercado del oso y en zonas de avistamiento.
- Sin perros sueltos en zonas de fauna protegida. Si vas con tu perro, llévalo atado.
- Bicicleta sin música alta: estás pedaleando por un corredor ecológico, no un parque urbano.
Si vienes solo a por la naturaleza
Mi recomendación práctica:
- Alquila la bici en Entrago (nosotros, sin pago anticipado).
- Pedalea la senda completa parando en el cercado del oso (Casa del Oso) y, si tienes tiempo, en el embalse de Valdemurio.
- Dedica medio día a Las Xanas (a pie).
- Si te quedas más días, súmale Somiedo (80 km) para ver osos salvajes y el Parque de las Ubiñas-La Mesa para alta montaña.
Es uno de los itinerarios naturalísticos más completos del norte de España, con la ventaja de tener todo accesible en distancias cortas y la senda misma como columna vertebral del recorrido.